Jerusalém
Es una mezcla purificadora. Está elaborada con diversas resinas de alto nivel y flores de Lavanda. Es perfecta para purificar el ambiente. Aleja las energías negativas. Rompe los maleficios, las maldiciones habladas y el mal de ojo.
También limpia el altar y lo purifica, liberándolo de negatividades. Es perfecto para quemar como ofrenda y para las ceremonias de alta magia y metafísica.
Los sahumerios han de quemarse siempre con carboncillos instantáneos. Para eso es necesario contar con un recipiente resistente al fuego (cazuela o piedra plana) que haga las funciones de Incensario.
Si tienes un altar fijo puedes colocar tu incensario en él y quemar tu incienso. No hay mejor cosa que ofrecer perfumes ante el altar y sentir su energía en el ambiente. Si acompañas la quema con oraciones y rezos potenciarás su efecto.
Recuperar el uso del Incienso con carbón es retomar una práctica milenaria. Así lo hicieron los magos, sacerdotes y sabios de todos los tiempos. Y así lo hacemos nosotros.
CONTENIDO: Bolsita de 50gr + 10 Carboncillos Litúrgicos.

